sábado, 5 de diciembre de 2009

Hacia un cambio cualitativo en la tarea de los legisladores

La sesión preparatoria del jueves 3 de diciembre en la Cámara de Diputados no fue una más. Marcó el inicio de una nueva etapa en el Poder Legislativo. En este nuevo período que se inicia las cantidades marcan el primer cambio pero también creo que el Congreso debe encarar nuevas y buenas prácticas para aumentar los niveles de confianza de la sociedad.

Claro que cuando uno habla del Congreso debe advertir que es difícil establecer una 'generalización' sin presentar matices. El Congreso son dos Cámaras. En cada Cámara hay bloques y dentro de los bloques, diputados y senadores. Y como si ésto no fuera suficiente, el Poder Legislativo es una parte de un sistema institucional complejo.

Ello implica que el esfuerzo y el compromiso por mejorar y efectivamente marcar una diferente, debe aunar muchas voluntades. Muchos de estos cambios no rozan lo más mínimo discusiones ideológicas. Son de orden metodólogico o procedimental y en algunos casos de estilo en la gestión parlamentaria.

Entonces uno podría imaginar que pocos podrían mostrar resistencias, no?

Cómo podrían el Congreso y los diputados y senadores promover mejores prácticas y de a poco, aumentar el nivel de confianza de la ciudadanía?

Un primer recurso es la información.

Hoy la tecnología ayuda y mucho. A pesar de que las Cámaras dan un soporte tecnológico básico a los legisladores (una página web muy simple), todos podemos tener un blog (como éste) o una página en Facebook o en otras redes sociales. Encontrar un diputado o un senador en el ciber espacio se está volviendo la forma más rápida y efectiva de ejercer el derecho a tener información, a peticionar y a cuestionar las decisiones de los representantes.

Creo que ésta es una vía que los representantes debemos usar al máximo de nuestras posibilidades para contar qué estamos haciendo, qué decisiones tomamos y explicarlas. también es un buen espacio para promover el apoyo a determinadas iniciativas o conocer otras que son promovidas desde la propia sociedad.

Por supuesto que el correo electrónico, el postal, la solicitud de una audiencia o una llamada telefónica siguen siendo mecanismos simples pero muy útiles a la hora de comunicarse.

Quiero decir entonces que el no usa ninguna de estas herramientas es porque no quiere decir qué hace, qué piensa o escuchar lo que los representados y las representadas tienen para decirle.

Un segundo recurso es promover y garantizar la implementación de las nuevas obligaciones en materia de publicidad de información o participación contenidas en los nuevos reglamentos internos. Es probable que también deba emprenderse una profundización en el camino de esas reformas procedimentales o administrativas.

Las dos Cámaras realizaron algunos ajustes en sus reglamentos internos en los últimos años. Sin embargo, pareciera que se necesita más. Los ciudadanos siguen sin saber cuánto gana un diputado, cuántas personas trabajan en su equipo, quiénes pagan sus viajes, qué dicen sus declaraciones juradas, qué proyectos presentan y cómo votan!

Las reformas de los reglamentos han sido un avance pero en pocas ocasiones el Congreso ha utilizado muchas de las nuevas herramientas para aumentar la participación de la ciudadanía en el proceso de formación y sanción de leyes. El uso de las audiencias públicas o la realización de procesos consultivos debe marcar esta nueva etapa en el Congreso.

Aquellos que tenemos la responsabilidad de la representación tenemos la obligación de informar y rendir cuentas. Debemos establecer un canal de comunicación permanente con nuestros representados y representadas. Escuchar y ser escuchados. Decidir, fundamentar y comunicar nuestras decisiones.


1 comentario:

  1. En EEUU tienen GovTrack, que te muestra toda la información de los votos de cada uno de los congresistas. Acá, como ejemplo, Kucinich

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