sábado, 12 de diciembre de 2009

Y el 10 hubo despacho y trámites


El 10 de diciembre nos apersonamos junto a Laura Escuder, miembro de mi equipo de trabajo, en el edificio anexo de la Cámara de Diputados. La secretaría administrativa del bloque tenía las llaves del despacho 930!
Finalmente la tradición de la cesión de despachos (al menos en el anexo) funcionó.
Si alguna vez visitaron el edificio anexo sabrán que no es muy cómodo, que no está en buen estado y que es difícil trabajar en esas oficinas, sobre todo para los asesores ... porque sencillamente no entran.
Al abrir la puerta del 930 el olor a cigarrillo nos volteó. Pero, cómo? No es que está prohibido fumar? Recuerdo que hace un tiempo en el despacho de un legislador que no fumaba (pero sus as esores sí) pregunté 'por qué fuman si está prohibido?' y me respondieron que había una resolución de la Cámara que dice que si estás cerca de una ventana abierta, podés fumar. Sin comentarios (tengo que buscar la resolución).
Cuando llegamos nos encontramos en el ambiente que le corresponde a un diputado con una biblioteca, el arnés para una tele, un escritorio, tres sillas y un sillón con tres módulos que muchos usan para descansar cuando las sesiones se extienden mucho.
Pregunté si me daban una tele y me dijeron que no. 'La tenés que comprar vos'. 'Ah y si querés cable, lo tenés que pagar vos!'. Pero y la factura viene a la Cámara a mi nombre: 'sí', respondieron con total naturalidad.
Después pregunté por qué había sólo dos computadoras y me dijeron que éso es lo que hay por despacho y que si yo quiero tener una hago una nota y espero bastante, o me llevo la mía.
Después pregunté si se podía cambiar la alfombra porque está en muy mal estado, me dijeron que sí pero 'lo tenés que pagar vos. Podés usar el dinero de la caja chica'.
Miré el escritorio y las tres sillas y me deprimí aún más. 'Y si quiero cambiar estos muebles?' 'Los tenés que comprar vos', me respondieron a coro.
Los diputados recibimos una cantidad de dinero por mes en concepto de caja chica para gastos del despacho. No tengo claro si a todos no toca lo mismo o hay diferencias entre los bloques. Calculo que me iré enterando con el tiempo. En mi caso son 1,500 pesos mensuales a los que sacaremos el jugo para que podamos ir equipando la oficina de manera razonable. El resto saldrá de mi sueldo o de donaciones que aceptamos del público amigo.
Entonces pensaba que cuando uno va a un trabajo nuevo, en una oficina, en una fábrica, en un comercio, en una escuela, en general, suelen darte un uniforme, una silla y un escritorio, papel, lapiceras, hojas, tizas y borrador, o un auto si vas a manejar un taxi.
En fin, se supone que tu empleador te da los elementos que necesitas para realizar la tarea.
Cuando estábamos en el despacho pensaba que mi empleador no quiere que haga nada.
La oficina es tan pequeña que no puedo reunir a mi equipo, apenas llevar a una o dos personas, no tengo computadora propia, no puedo seguir los eventos por televisión cuando necesite.
Después del primer shock que hemos superado porque somos animales de costumbre, desfilamos por tres o cuatro oficinas a 'hacer papeles' (no saban cómo me gusta hacer trámites en este país! porque todos siempre piensan en el cliente primero!).
Nos atendieron muy amablemente en todas las oficinas. Siempre digo que los organismos estatales funcionan por su gente - algunos mejor y otros peor, pero funcionan por su gente, definitivamente.
Fuimos a cuatro oficinas diferentes. En todas completé formularios con los mismos datos.
Cuánto le falta todavía a la Cámara para modernizarse! Cuántas bases de datos hay? En qué formatos? Cómo puede ser que todavía se necesite registrar en papel cuando la digitalización avanza a pasos agigantados?
Hacer más eficientes los procesos administrativos en el Congreso es importante. Mejorar el hábitat de trabajo para el legislador y para los empleados también. No son banalidades. Hablan de nosotros. Hablan del cuidado que le damos a nuestras instituciones.
Hay tanto por hacer ....

1 comentario: