sábado, 21 de agosto de 2010

Sin matices

Es difícil. En la Argentina polarizada, no hay matices. No me gusta. Me resisto a creer que no existan más de dos miradas y enfoques sobre una misma cuestión. Sin embargo, nos quieren meter en la cabeza que sólo existen dos.

- Si decís algo que condene el patoterismo de Moreno en Papel Prensa, sos empleada de Clarín.
- Si decís algo en favor del derecho de un millón de usuarios de Fibertel, sos empleada de Clarín.
- Si decís que el informe del gobierno sobre Papel Prensa - encargado a Moreno, huele a maniobra poco transparente, sos empleada de Clarín y una agente anti-popular y procesista.

En este dramático juego discursivo sin matices, mucha gente que parecía razonable, democrática y bien intencionada perdió la brújula.

Debo confesar que sigo tratando de encontrar matices. Porque siempre hay más de una mirada, una propuesta o una solución.

Los K, los anti K y los no K me tienen harta con su Argentina sin matices. Son básicos, muy básicos.

Aire ... quiero respirar!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

2 comentarios:

  1. No hay que rendirse a pesar del hartazgo, nos turnemos, nos apoyemos, sigamos empujando los límites falsos, los chicos necesitan otros ejemplos, urgentemente!

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  2. Hace tiempo, escribiendo un ensayo sobre Octavio Paz, él me enseñó que la peor de las enfermedades políticas es la simplificación. Desde ese momento adopté esa posición como una suerte de ordenador conceptual que me ayudara a pensar lo nuestro. La verdad es que el panorama no es alentador, lo que vos llamás matices yo lo llamo complejidad, es necesario hacerla emerger porque de lo contrario la democracia argentina va ir perdiendo densidad y ese es un camino del que nunca se sabe donde finaliza.

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