martes, 21 de junio de 2011

Controles serios sobre las ONG

Comparto la columna de opinión que publicó ayer, lunes 20 de junio, el diario Clarín.

Las ONG cumplen una función relevante en los procesos de formulación e implementación de políticas públicas. Como instancias de consulta, control o ejecución han asumido un rol creciente. Iniciadas como grupos informales, se han transformado en organizaciones profesionalizadas con planes estratégicos, dadoras de empleo, agentes de retención y administradoras de fondos privados y públicos.

Por estos motivos, los controles -externos e internos- sobre las ONG se han multiplicado. La IGJ, la AFIP y la ANSES son sus órganos de control estatal primarios. Luego se someten a los controles de sus donantes y, finalmente, rinden cuentas ante la sociedad. Internamente, los directores ejecutivos o apoderados cumplen con los mandatos de los Consejos de Administración o Asambleas que aprueban la misión, los planes de trabajo y los balances contables.

A nadie sorprende que los controles estatales hayan fallado en el caso de la Fundación Madres de Plaza de Mayo.

Eso se debe al desparpajo con el que el Gobierno ha desarticulado a los organismos, designando "amigos" para que hagan la vista gorda con los socios y aprieten a los enemigos. También fallaron sus controles internos. ¿Qué hizo el Consejo Directivo frente al informe de Felisa Miceli, por ejemplo? Esta crisis presenta una oportunidad para todas las ONG.

En materia de transparencia y rendición de cuentas no es suficiente la presentación de los papeles ante los organismos estatales que las controlan. Deben profundizar la publicidad de información institucional y contable. La experiencia colombiana de la Red de ONG por la Transparencia es un modelo a seguir.

También se presenta una oportunidad para la institución hoy cuestionada. No alcanza con las investigaciones judiciales ni con acusar y denunciar a un ex apoderado o separar a una docena de empleados de su entorno. Es recomendable una profunda investigación interna, abierta al escrutinio público. La legitimidad es el máximo capital de una ONG, y sólo puede defenderse demostrando un compromiso con la transparencia
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4 comentarios:

  1. Laura, todo bien, está claro que no se pueden tratar todos los temas, no hay tiempo. Puede ser que las ONG cumplan un rol importante para la sociedad y que haya que rescatarlas un poco después de lo que pasó. Pero la cosa no es que hoy se cuestiona una institución, nos olvidamos y pasado mañana cuestionamos otra. Así parece en las noticias (y en los blogs). Todo el sistema está cuestionado. Falta autocrítica de verdad. No podés separarte, tan fácilmente, de las acciones de gobierno y de las prácticas políticas en general, como funcionaria política tenés responsabilidades importantísimas, hacete cargo o andate a gestionar una ONG. Lo mismo vale para el resto.

    Saludos

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  2. Porque no aparece el comentario que hice? Fui muy duro? Pero por favor, y eso que no soy kirchnerista ni peronista ni comunista ni anarquista. Lo loco es que buscamos lo mismo, democracia abierta, deliberativa, transparencia, no sé en que sentido hablás de mejores instituciones pero ponele que también. Tengo fiaca de escribir de vuelta lo del comentario anterior. No puedo creer todavía que no haya aparecido.
    Tiene importancia que escriba mi nombre?

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  3. Estoy anonadado. Me tengo que ir a trabajar. Espero que ésta noche estén los comentarios. Falta transparencia por acá.

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  4. La verdad, como legisladora, qué contundencia. 2011 y algunos siguen con el cassette "por la educación, la salud, y la justicia", "porque las instituciones públicas, privadas y ONGs sean transparentes", "por una mejor democracia y mejores instiuciones".

    ¿Acaso con eso no coincidirían peronistas, radicales, neonazis y María Teresa de Calcuta?

    Cuándo se harán cargo de plantear sus propias definiciones particulares sobre Qué es DEMOCRACIA, cuáles son las CAUSAS de lo que acontece según ustedes, a qué se refieren cuando hablan de CONTROL, cuál es el rol de cada institución.

    Y ni siquiera contundencia periodística. Leyéndote, no me entero qué funcionario, qué amigos, qué socios, qué aprietes. El lector necesita información, no comentarios superfluos como los que les harás a los taxistas, ó a tus amigas mientras caminan por algún shopping.

    No me sorprende de Clarín y menos, por supuesto, del Pro. Pero me duele profundamente, como ciudadana, ver que egresaste de la Universidad Pública de Buenos Aires. ¿Hay muchos más de la UBA-Sociales en el Pro? Podrían aportarles algo interesante a sus colegas, pero veo que sucede a la inversa: ellos los han mediocrizado.

    La Opinóloga

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