lunes, 23 de abril de 2012

Mi discurso sobre el traspaso del subte, Once y el acceso al transporte público como derecho humano

Comparto mi discurso de la penúltima sesión cuando se trató el traspaso del subte.


Sra. Alonso.- Señora presidenta: la sobrina de Angélica viajaba en el Sarmiento el día de la tragedia evitable de Once. No es una de las 51 personas muertas en esa tragedia; es una de las 703 heridas. La sobrina de Angélica tiene veintitrés años, tiene un hijito de un año y ese día iba a trabajar, y a raíz del accidente no va a caminar nunca más. Lo que no puede olvidar la sobrina de Angélica es el olor del agua y de la vaselina que utilizaron los bomberos para despegarla de los fierros y de los otros cuerpos.


Si la sobrina de Angélica me preguntara qué estamos haciendo los diputados por ella, por los otros 702 heridos, por los 51 muertos y por todos los usuarios del sistema metropolitano de transporte público de Buenos Aires, le diría que no estamos haciendo nada de nada. Nos estamos peleando, estamos llenando con palabras las hojas de los taquígrafos y no le estamos resolviendo el problema ni a la sobrina de Angélica, ni a su hijo ni a ninguna de las personas que ahora están saliendo del trabajo y están yendo a tomar los trenes del Sarmiento, del Mitre o del Roca.


Como dijo la señora diputada Camaño, este trámite es ocioso e innecesario. Entonces, me voy a tomar los cuatro minutos que me restan para decir que la máxima responsabilidad de la destrucción de la lógica sistémica del sistema de transporte del área metropolitana de Buenos Aires y la máxima responsabilidad de profundizar la desigualdad entre ricos y pobres en el área metropolitana de Buenos Aires va a ser de la presidenta de la Nación y de las mayorías parlamentarias oficialistas, que van a aprobar el proyecto que estamos considerando.


Por eso, como nos queda un rato de tiempo, los invito a que reflexionen, a que piensen en la sobrina de Angélica, en los otros 702 heridos y en los 51 muertos, y a que lean nuestro dictamen de minoría a fin de considerar la posibilidad de aprobarlo. Nuestro dictamen busca dar una mirada integradora, articulada, y convoca a todos los actores institucionales del área metropolitana de Buenos Aires el gobierno nacional, el de la ciudad, el de la provincia y los 42 municipios a pensar en un diseño que invierta, controle, sancione, sea transparente y, fundamentalmente, garantice un derecho humano a todos los ciudadanos: el derecho de tomarse un transporte público que los haga sentirse cómodos, seguros y ciudadanos de primera.


Hoy los que toman los trenes del Ferrocarril Sarmiento o del Ferrocarril Mitre no se sienten ciudadanos iguales a los que vienen manejando por las autopistas sus autos caros desde Pilar o desde San Isidro. Es incorrecto decir que si hay más autos es porque estamos mejor. Lo correcto es decir que si hay mejor transporte público, los ricos, los trabajadores, el jefe, la enfermera, el médico, el gerente o el bancario van a viajar en los mismos trenes, en los mismos subtes y en los mismos colectivos.


El acceso al transporte es un derecho humano, derecho humano que el Estado argentino está violando. Es más: esta discusión no debería terminar en la Corte Suprema sino en la Corte Interamericana de Derechos Humanos. La sobrina de Angélica, que perdió sus piernas para siempre y que dejó parte de su vida en ese tren junto con otros 702 heridos y 51 muertos, tiene el derecho de recibir una respuesta que hoy este Congreso no le va a dar.


El derecho de acceder al transporte público es un derecho humano. El transporte público iguala y democratiza. Lo que hoy va a aprobar la mayoría oficialista va en contra de la igualdad social y de la justicia social. El día que la presidenta de la Argentina y todos nosotros tomemos el Sarmiento junto con los trabajadores que vienen a la Ciudad de Buenos Aires para cumplir con sus tareas, con los estudiantes, con los que vienen a disfrutar de la cultura, con los que vienen del conurbano bonaerense y con los que vienen de otras provincias e incluso de otros países porque la Ciudad de Buenos Aires les ofrece muchas ventajas que no se ofrecen en otros lugares, seremos una sociedad más igualitaria.

3 comentarios:

  1. Que raro los del PRO hechandole la culpa a otro de sus errores.. es lo único que saben hacer, ademas de irse de vacaciones...

    ResponderEliminar
  2. ¿Y Ud. es diputada de la Nación? Mi sobrinita de 8 años escribe mejor, sin apelar a sentimentalismos ni golpes bajos... Lamentable lo suyo. Me da vergüenza como argentino que alguien con su limitada capacidad intelectual ocupe un asiento en la Cámara.

    ResponderEliminar
  3. LAURA, LAMENTABLE TUS SEÑAS EN EL CONGRESO.. CREO Q PARA ESO NO TE ELIGIO TU GENTE. Q LASTIMA, Q PENA, CON ESTAS ACCIONES LA GENTE CADA VEZ SE DECEPCIONA MAS DE SUS REPRESENTANTES.. HAY Q DEBATIR CON IDEAS Y PROPUESTAS. EL CONGRESO NO ES UNA CANCHA D FUTBOL..

    ResponderEliminar