viernes, 24 de agosto de 2012

Cristina, no mientas: Vatayón Militante no es una ONG

Vatayón Militante (que suena a Batallón 601) es una agrupación política sin registro ni personería.

¿Por qué entran a las cárceles si no son una ONG? ¿Por qué se violan las reglas de salidas del SPF? ¿Quién los financia? ¿De dónde sale el dinero? ¿Quién los controla?

La Presidenta dijo que Vatayón Militante es una ONG. O no sabe, o miente, o, le informan mal.

Las ONG, ya sea como asociaciones civiles, fundaciones, mutuales o cooperativas, deben registrarse ante la Inspección General de Justicia (IGJ) que les otorga personería, las controla y recibe sus balances y memorias anuales.

Por eso hace varias semanas comenzamos nuestro peregrinaje ante la IGJ para solicitar información pública sobre Vatayón Militante y verificar o refutar los dichos de la Presidenta que la definió como 'ONG'.

La información pública se oculta cuando, de conocerse por todos, puede poner en jaque un cuento o relato oficial. ¿Qué pasa si la IGJ responde que Vatayón Militante no está registrada como ONG?

Prefieren no responder oficialmente y dejar que las conjeturas corran para después descalificar diciendo "traé la prueba", "denuncialo en la Justicia" o "no tienen nada. son borregos de la 'opo' que trabajan para la 'corpo'".

La prueba la tienen ellos en la IGJ - tomada por La Cámpora, y no la publican porque confirmarían la mentira presidencial.

Seguimos esperando la respuesta oficial de la IGJ. Una respuesta que seguramente no llegue porque Vatayón Militante no es una ONG, es una agrupación política que adoctrina y recluta militantes para el proyecto nacional y popular de una Presidenta que, con sus decisiones y actitudes, opta por matar a la democracia de a poquito -sin que nos demos cuenta, todos los días.



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Breve reseña de la odisea en la IGJ para saber si Vatayón Militante es una ONG

I. En el transcurso de la semana del lunes 30 de julio al 3 de agosto, realizamos numerosos llamados telefónicos a la IGJ para solicitar información sobre Vatayón Militante. Los llamados no fueron atendidos, o bien la comunicación era cortada al momento de atender.

II. El 3 de agosto intentamos presentar un pedido de información dirigido al titular del Dr. Norberto Carlos Berner. No lo recibieron porque el personal se encontraba 'de paro por tiempo indeterminado'. En esa nota le pedíamos la siguiente información:

a. El legajo completo correspondiente al reconocimiento, autorización para funcionar y aprobación del estatuo de la asociación o entidad denominada Vatayón Militante, como se la ha conocido recientemente a través de notas periodísticas (se adjunta copia de las mismas).

b. En caso de no obrar en el legajo respectivo, y que se encuentre a disposición del organismo a su cargo: copia del estatuto y reformas; copia de actas de asambleas y de directorio u órgano de administración.

III. El 7 de agosto intentamos presentar la solicitud nuevamente. Nos dijeron que si queríamos una respuesta escrita debíamos completar un formulario y pagar 150 pesos.

Ese mismo día un empleado nos dijo que “Vatayón Militante” no posee una tipología societaria para ser buscado e ingresado". Otro nos informó que .

IV. Ese mismo 7 de agosto volvimos, por la tarde, con los 150 pesos para completar el formulario. Un empleado de la IGJ consultó el origen de la solicitud y le dijimos que era un pedido de una ciudadana, que además es diputada de la Nación. Al conocer el status oficial de la firmante, nos dijo que no era necesario que completara el formulario ni pagara los 150 pesos y que se presentara una nota con membrete de la Cámara y con sello y firma de la Diputada

V. El 8 de Agosto presentamos la nota con membrete de la Cámara de Diputados de la Nación y con mi firma.



4 comentarios:

  1. Laura, más allá de parecerme tremendo lo del "vatayón" vos sabés perfectamente que lo que convierte a una organización en una ONG no es sólo estar inscripta en la IGJ. Quiero decir, para que esté legalmente constituída tiene que estar registrada pero vos sabés perfectamente que son pocas las que están registradas.

    Los que trabajamos en el campo de lo social interactuamos con comedores, organizaciones barriales, campesinos, autoconvocados, etc. sabemos que casi ninguno de ellos están inscriptos en la IGJ pero también sabemos del invalorable trabajo que realizan a diario.

    Me parece que existen innumerables argumentos para "pegarle" al Vatayón, exigir la inscripción en la IGJ (con todo lo que eso implica) no hace más que burocratizar un tejido social vital para miles de personas excluidas.

    Es mejor romper el huevo que buscarle el pelo.

    Saludos.

    Fede

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  2. Laura habrá una posibilidad de hacerte una entrevista por teléfono o mail para el blog lodecacho.com.ar ?
    Espero tu respuesta por este medio.
    Saludos
    Cristian!

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  3. Estimada Laura

    Algunas precisiones acerca de lo relacionado anteriormente: "Vatayón Militante", tal y como conjeturás, no goza de personería otorgada por la IGJ. Empero, ello no obsta a que sí la posea ya que bien pudo gestionarla ante otra jurisdicción (en la provincia de Buenos Aires, por caso). Si bien se trabaja sobre un registro nacional que comprenda la información de las personas jurídicas existentes en todo el territorio nacional, ello implica la voluntaria adhesión de las provincias -atento a nuestra organización federal-. En otras palabras, para que madure aún resta un largo camino por delante, y tenés otras 23 jurisdicciones que chequear. Otro aspecto: un error común es el de entender que la IGJ controla cooperativas y mutuales, que en rigor se encuentran bajo la jurisdicción del INAES (Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social) y nada tienen que ver con la órbita del Ministerio de Justicia y DDHH. Ya en cuanto a tu "odisea": la IGJ, en efecto, NO brinda la información requerida por vía telefónica (nunca). Por otra parte es público y notorio que existe un conflicto de índole gremial que se arrastra desde hace ya tres meses e involucra a toda la Cartera, y al que la IGJ no es precisamente ajeno; en la presente meseta a que ha llegado el mismo se encuentra empantanado en la forma de paros de 72 hs. semanales, que si bien y hasta el momento de escribir estas líneas no parecen encontrar solución de continuidad tampoco revisten las características de un "paro por tiempo indeterminado" (que es algo bien distinto). Para terminar: en tu caracter de parlamentaria no es menester que abones los aranceles de rigor; quien te indicó a priori que sí era necesario hacerlo es un empleado/a indolente, como los que abundan en tantos otros mostradores públicos. Si en cambio realizás un requerimiento informativo como particular, va de suyo que sí es necesario el timbrado de $150. Last, but not least: al margen de que el inefable "Vatayón..." NO tiene personería jurídica en la órbita federal (la IGJ) lo concreto es que, al igual que a otros parlamentarios, se te responderá que no acreditás "legitimidad" como para acceder a los datos de nuestro registro que, paradójicamente, continúa denominándose "público". Gajes del oficio, en estos tiempos de estalinismo criollo. Un cordial saludo desde "la Casa", de parte de un borrego más -como tantos-.

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  4. El punto es que la no inscripción en la IGJ no implica ninguna irregularidad, per se. Una ONG es una organización que no depende del estado. Aún si no está inscripta en la IGJ, una organización que no dependa del estado es una ONG.
    Con respecto a la salida de los presos, si hubo una autorización de un juez, cualquier irregularidad será su responsabilidad. No de quien solicitó la salida. Y esto lo digo desde mi posición: yo no estoy de acuerdo con la salida de los presos. Sí con las actividades integradoras dentro de las cárceles. Espero que en nombre de la democracia, apruebes este comentario.

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