jueves, 23 de agosto de 2012

Mi discurso ayer en la Cámara sobre Boudou y Ciccone

Sra. Presidenta (Abdala de Matarazzo).- Tiene la palabra la señora diputada por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Sra. Alonso (L.).- Señora presidenta: en el día de ayer en el plenario de comisiones y hoy en este recinto vuelve a surgir el uso de epítetos por parte de los legisladores. Anticipo que en mi discurso usaré epítetos, sustantivos, verbos y adverbios. ¿Sabe por qué? Porque el artículo 68 de la Constitución Nacional nos ampara a todos los legisladores para opinar con libertad en el ejercicio de nuestro mandato.

No voy a permitir que nadie me diga y que nadie les diga a los legisladores nacionales qué podemos decir y qué no, porque la Constitución Nacional nos ampara.

Señora presidenta: el vicepresidente de la Nación, Amado Boudou, es un funcionario corrupto, y hoy ha quedado demostrado en decenas de discursos de los legisladores de la oposición. Yo también voy a tratar de demostrarlo durante mi alocución.

Antes de entrar en ello, vale la pena oír algunas definiciones sobre qué es corrupción. La Convención Americana contra la Corrupción dice –anoten bien esta definición‑ que un acto de corrupción es la realización por parte de un funcionario público de cualquier acto u omisión en el ejercicio de sus funciones con el fin de obtener ilícitamente beneficios para sí mismo o para un tercero.

Entre los actos habituales en un sistema o red de corrupción –porque no es corrupto uno solo sino que la corrupción funciona en un entramado, ya que opera en redes donde hay varios corruptos‑ se encuentran los siguientes, que son bastante conocidos: sobornos, coimas, pagos indebidos, conflictos de interés, malversaciones, extorsiones, pagos de facilitación o aceitamiento, tráfico de influencias, favores, fraude, lavado de dinero, clientelismo, nepotismo, enriquecimiento ilícito, entre otros.

Sr. Feletti.- ¡Agregá las escuchas ilegales!

Sra. Alonso (L.).- La corrupción implica el desvío de fondos públicos a bolsillos o cuentas privadas. Esos fondos que se desvían no llegan a donde corresponde, no llegan a quienes más los necesitan. La corrupción perjudica a las personas que menos tienen. La corrupción es enemiga de la justicia social. La corrupción viola los derechos humanos más básicos de las personas.

Cuando la infraestructura ferroviaria se cae a pedazos porque los recursos para la inversión se desvían a otros asuntos, pasa la tragedia de Once hace seis meses. Hace seis meses morían decenas de ciudadanos argentinos en la tragedia de Once, porque los recursos públicos se desviaron en una red de corrupción que los condenó a la muerte en ese tren Sarmiento.

La corrupción mata. Ser corrupto es más difícil cuando hay controles. El problema es cuando no hay controles. Este gobierno, el precedente y el anterior no pusieron en marcha ningún plan, ninguna acción, ninguna iniciativa en contra de la corrupción. Por el contrario, hemos perdido una década y la corrupción ha avanzado. Y hay responsables del avance de la corrupción en la Argentina, responsables por acción y responsables por omisión. Un Congreso despreciado, jueces comprados, presionados o amenazados, fiscales disciplinados, organismos de control desarticulados. A eso se dedicó el kirchnerismo en esta década de laissez faire o dejar hacer a los corruptos.

Hoy nos proponen debatir una expropiación aberrante, que en realidad se enmarca en una operación de protección sobre la figura del vicepresidente Amado Boudou.

En el caso Ciccone, todos los caminos conducen a Amado Boudou, señora presidenta. Así quedó demostrado en el expediente judicial antes de que se llevaran puestos al juez Rafecas y al fiscal Rívolo.

Un funcionario público que no puede justificar su patrimonio porque se ha enriquecido ilícitamente, es corrupto. Un funcionario público que hace favores para beneficiar a una empresa de amigos, socios o testaferros, es corrupto.

Aquí no está en discusión la moneda ni la soberanía. Aquí está en discusión una historia de favores, facilitaciones, tráfico de influencias, conflictos de intereses y lavado de dinero. Hace unos meses, un día feriado, el vicepresidente utilizó el Senado de la Nación, concretamente el Salón Illia –lamentablemente por la memoria del ex presidente Illia, que era un hombre honesto e íntegro‑, para responder a las acusaciones que lo vienen salpicando hace varios meses. Ese día Boudou dijo: “No llevé adelante ninguna acción para favorecer a Ciccone”. O sea que Boudou, además de corrupto, ¡es un mentiroso!

- Varios señores diputados hablan a la vez.

Sra. Alonso (L.).- La nota 154 del Ministerio de Economía, dirigida a la AFIP, que lleva su firma, es la prueba del favor, del tráfico de influencias y de un delito que va en contra de todos los estándares de probidad y ética pública...

- Varios señores diputados hablan a la vez.

Sra. Presidenta (Abdala de Mattarazzo).- La Presidencia solicita a los señores diputados que colaboren y hagan silencio para poder seguir escuchando a la diputada que está haciendo uso de la palabra.

Sra. Alonso (L.).- ...y que va en contra de la Constitución Nacional y los tratados internacionales en materia de lucha contra la corrupción que este Congreso ha ratificado y que el vicepresidente desconoce y desconoció.

En la nota 154, el entonces ministro de Economía, Amado Boudou, pide a la AFIP que “Proceda ante la sustanciación de la petición formulada por Ciccone Calcográfica S.A.”. Si eso no es una gestión, un favor o un aceitamiento para beneficiar a un tercero, ¿qué es? Si eso no es un acto de corrupción tal como lo define la Convención Interamericana contra la Corrupción, ¿qué es?

Entonces, hoy tenemos a un ex ministro –actual vicepresidente‑ que se dedicó a aceitar los caminos para que la empresa de sus testaferros obtuviera contratos para la impresión de billetes. Tenemos una investigación judicial y varias investigaciones periodísticas que todos los días acercan nuevas evidencias y conexiones. Tenemos legisladores que en el día de hoy se han encargado de demostrar, con información de todo tipo, gusto y color, cómo funciona y ha funcionado este entramado de corrupción alrededor de la imprenta Ciccone y que tiene al vicepresidente como máximo protagonista, aunque no es el único.

Tenemos muchas gargantas que quieren hablar, señora presidenta, pero necesitan garantías y protección, y hoy en la Argentina los que quieren hablar no tienen protección ni garantías. Y tenemos este mensaje que envió la presidenta para hacernos discurrir y discutir sobre la soberanía monetaria, que no es el problema ni el tema central de este entramado de corrupción que llega al vicepresidente, a numerosos organismos estatales y también a otros funcionarios.

También podría dedicarme aquí ‑no lo voy a hacer porque no tengo más tiempo‑ a hablar de declaraciones juradas patrimoniales inverosímiles, como la de Amado Boudou, que se ha enriquecido ilícitamente y por lo tanto es un funcionario corrupto.

La presidenta pudo haber procedido como lo hizo Dilma Rousseff hace unos meses y haberle ordenado a su vicepresidente que se presente ante un juez, ante el Congreso o ante cualquier órgano de control para demostrar su inocencia. Pero no lo hizo. ¿Saben a dónde fue el vicepresidente? Fue al programa 6, 7, 8. La presidenta optó por proteger a su vicepresidente de un entramado de corrupción que lo tiene como principal protagonista, aunque ‑como dije antes‑ no es el único.

Las investigaciones sobre casos de corrupción son muy largas y están llenas de obstáculos, pero llegar a la verdad no es imposible, señora presidenta. Hay que tener paciencia y perseverancia. Los que hoy parecen impunes, no van a serlo. La Justicia llega; tarde, pero llega. (Aplausos.)

Extracto completo de la Versión Taquigráfica.

4 comentarios:

  1. Catedra política ante un Congreso devaluado.Brillante.Extraordinario.Eso es lo que esperamos de los políticos.
    Mis respetos.

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  2. Felicitaciones desde España. Es un ejemplo de política sin complejos y comprometida con los ciudadanos.

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  3. Excelente, está presidenta en una corrupta y junto con el vicepresidente, no hacen más que mentirnos y robarnos nuestra plata!

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  4. La felicito Sra. Diputada, usted es una de las pocas personas que se atreven a enfrentarse a este gobierno corrupto ¿Qué pueden hacer los ciudadanos para ayudar a terminar con ésto?

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