martes, 8 de diciembre de 2009

Cómo hace un diputado para tener un despacho, o la fantástica historia de las tradiciones y la discrecionalidad

Cuando sos electo diputado o diputada nacional suele embargarte una gran emoción - al menos ése fue mi caso. No sé si Nacha Guevara, Daniel Scioli, Sergio Massa y otros testimoniales tuvieron el mismo 'feeling'.

Lo primero que hacés es seguir trabajando o empezar a trabajar en tus primeros proyectos. Sin embargo, aparecen los que conocen mucho del Congreso y te recomiendan que antes de pensar en cambiar la Argentina a través de una ley, es mejor que te ocupes de 'conseguir el despacho'.

En la Cámara de Diputados (que es Honorable) dos edificios contienen despachos para sus miembros. El viejo Palacio tiene algunos (no muchos) y el edificio anexo de la calle Rivadavia tiene otras varias decenas.

Imaginarán que al Palacio no va cualquiera. Y como yo soy 'cualquiera' ni pensé en que podría pedir un despacho allí. Entonces me quedó como a tantos otros que son 'cualquieras' como yo, tramitar un despacho en el lúgubre, destruido y poco amigable edificio anexo de la calle Rivadavia.

Este edificio exhibe en su estructura el maltrato físico de años de desidia. Está en un estado calamitoso. Sólo bajar o subir las escaleras con los cables colgando, da cuenta del poco o nulo cuidado que ha tenido en las últimas décadas.

Una vez asumido (no me costó mucho) que me tocaría un despacho incómodo y poco accesible en el edificio anexo pregunté, teniendo en cuenta que la burocracia manda: 'a quién le dirigimos la nota solicitando el despacho?'

'Bueno, en realidad, no se escribe una nota', me contestaron.

No se escribe una nota porque en la Cámara hay una 'vieja tradición' que para mi gusto es poco transparente y bastante discrecional. Todos los despachos en el edificio anexo son horribles pero parece, según los especialistas, que algunos son más horribles que otros. Y ahí empieza la lucha por el 'acceso a un despacho más decente'.

Cuando inquirí un poco más sobre la vieja tradición, me informaron que tenía que buscar a un diputado o diputada saliente para que él o ella me 'cediera' su despacho. Pobre de mí! Tener que ir a decirle a alguien que está empacando porque no fue reelecto (vaya a saber uno por qué) que me gustaría que me deje su despacho.

Siguiendo la vieja tradición lo hice. Con mi mejor cara me acerqué de la mano de la secretaria administrativa de mi bloque a una legisladora 'saliente'. Ella muy amablemente dijo que no tenía inconvenientes en cederme su despacho y prepararía una nota para dirigir a la Dirección de Coordinación diciendo que me dejaba en herencia al susodicho.

'Ya está! Ahora a los proyectos', pensé.

Pero no. Ahora tenés que ver en qué estado está el despacho.

Como soy nueva en estas lides pensé que en el mes de enero que hay receso, los equipos de mantenimiento se dedican a re-acondicionar los despacho que han sido utilizados por cuatro años. Pero no! Una vez más la Cámara te sorprende y los conocedores te avisan que sos vos - el nuevo o la nueva, que tiene que encargarse de pintar, cambiar la alfombra o arreglar el baño. Y además te aclaran rápidamente que sos vos la o el que lo paga.

Después de tanta peripecia, uno cree que ya tiene el despacho, empieza a hacer cuentas para ver cuánto le va a salir dejarlo en condiciones y sale convencida o convencido de que el 10 de diciembre tiene un lugar para atender lo llamados y reunir a su equipo para empezar a trabajar.

Sin embargo, parece que éste es un año particular donde la vieja tradición no funciona. Tampoco hay una nueva regla. Dicen que la Presidencia de la Cámara le revocó a la Dirección de Coordinación la distribución de los despachos. Y entonces? Siendo la mañana del 8 de diciembre no hay despachos para nadie.

O habrá alguno que ya lo tiene?

Mientras tanto sigo trabajando desde mi casa o en bares donde me reúno con mi equipo o mis colegas para ver cómo hacemos para arreglar un poco a nuestro querido país.

(Esta nota está escrita con buen humor. Espero que nadie se sienta ofendid@).

4 comentarios:

  1. Por favor, cuando consigas despacho, subí una foto!

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  2. Muy bueno esto que compartís. Es bueno que se sepa, son de esas cosas desgastantes que forman parte de la política de nuestro país y su lógica. Me encanta como te lo tomas, con ese entusiasmo, compromiso y humildad es como realmente vamos a poder cambiar a la Argentina.
    Ánimo con ese despacho, y como dice Julián, en cuanto este subi una foto!. Ahah si hay que darle una mano de pintura, o lo que sea, contá con la juventud "todoterreno" de este partido que esta dispuesta a colaborar desde el lugar y la manera en que sea necesario!

    Saludos

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  3. Muy bueno esto que compartís. Es bueno que se sepa, son de esas cosas desgastantes que forman parte de la política de nuestro país y su lógica. Me encanta como te lo tomas, con ese entusiasmo, compromiso y humildad es como realmente vamos a poder cambiar a la Argentina.
    Ánimo con ese despacho, y como dice Julián, en cuanto este subi una foto!. Ahah si hay que darle una mano de pintura, o lo que sea, contá con la juventud "todoterreno" de este partido que esta dispuesta a colaborar desde el lugar y la manera en que sea necesario!

    Saludos

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  4. Metete y después que te saquen por la fuerza si quieren.

    Ponele al despacho un ficus, un helecho y poné sahumerios. Va a quedar re lindo

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