viernes, 16 de abril de 2010

Mi intervención en la Comisión de Asuntos Constitucionales sobre la ley 26.122 de DNU

En Buenos Aires, a los diez días del mes de marzo de 2010, a la hora 11 y 28

Sra. Presidenta (Camaño).- Dado que los secretarios de las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Peticiones, Poderes y Reglamento me informan que contamos con el número suficiente para comenzar a sesionar, damos comienzo a esta reunión conjunta para abordar el tema de los decretos de necesidad y urgencia, tal como lo habíamos planificado la semana pasada.
En esa oportunidad, en la Comisión de Asuntos Constitucionales acordamos comenzar a escuchar a los señores legisladores autores de los distintos proyectos.
Por lo tanto, si el señor presidente y los miembros de la Comisión de Peticiones, Poderes y Reglamento están de acuerdo, comenzaríamos a escuchar a los señores legisladores exponiendo y defendiendo cada uno de sus proyectos.

...

Sra. Alonso.- En primer lugar celebro que este debate se dé con tan alto nivel. Creo que ello augura probablemente una mejor ley y una mejor regulación y control de los decretos de necesidad y urgencia en la Argentina. Por otra parte, viene a recuperar facultades del Congreso de la Nación pero fundamentalmente el equilibrio entre los poderes, el contrapeso entre los poderes, que de alguna manera -a lo largo de la práctica y de la ley que se aprobó en 2006- no ha estado garantizado teniendo en cuenta lo que manda nuestra Constitución.

El primer punto que quiero mencionar respecto del proyecto que hemos presentado es que promueve una nueva ley que regula y controla los decretos de necesidad y urgencia y la promulgación parcial de leyes, separando la personificación delegada; para ello estamos trabajando en otro proyecto de ley porque entendemos que merece un tratamiento distinto por parte de este Congreso.

Aquí también se han mencionado los fallos de la Corte Suprema que tuvimos en cuenta. El señor diputado Ferrari ha hecho una mención específica al fallo Verrocchi y a otros concordantes que también tuvimos en cuenta para que el Poder Ejecutivo, en el dictado de los decretos de necesidad y urgencia, explique las razones formales y materiales de la firma de dichos decretos ratificando o justificando el dictado de la medida, su alcance temporal y el modo en que la medida adoptada conduce a superar la afectación al interés público comprometido.

Asimismo, estamos a favor –aunque no debiera ser necesario pero creo que es fundamental expresarlo- de que figure que el Congreso queda automáticamente convocado una vez que se emita un decreto de necesidad y urgencia, para evitar discusiones como las que tuvimos durante este verano.

Por otra parte, coincidimos con el proyecto del señor diputado Gil Lavedra, en cuanto a que el Jefe de Gabinete de Ministros se presente ante la Comisión Bicameral permanente, tal como lo establece la Constitución nacional que se refiere a la concurrencia personal del Jefe de Gabinete de Ministros para que provea las explicaciones del caso.

Además, proponemos que dentro de las 48 horas del dictado del decreto de necesidad y urgencia se reúna la Comisión Bicameral permanente. Quiero señalar que es importante hablar del dictado y no de la publicación del decreto de necesidad y urgencia; creo que lo que estuvimos haciendo es aprender sobre la marcha de las situaciones que se fueron dando y ello es un punto a favor de todos.
Entonces, dentro de las cuarenta y ocho horas de dictado el decreto de necesidad y urgencia se reúne la comisión bicameral.

También estamos proponiendo tres cuestiones. En primer lugar, que las Cámaras puedan declarar expresamente la nulidad absoluta e insanable de los decretos de necesidad y urgencia ó rechazarlos o ratificarlos. Esto tiene que ver con derechos adquiridos y vigencia del DNU.

Estamos previendo que existan las dos posibilidades para que el Congreso se exprese, ya sea ratificando o rechazando, o directamente declarando nulo de nulidad absoluta e insanable el decreto de necesidad y urgencia, tal como lo establece claramente la Constitución Nacional. Por supuesto que en este caso el silencio implica rechazo; estamos de acuerdo con ese concepto.

También coincidimos con todos los proyectos que aquí se han mencionado, que plantean que transcurridos los treinta días de dictado el decreto de necesidad y urgencia sin que ambas Cámaras se hayan pronunciado, esta medida se considerará no ratificada por el silencio del Congreso, debiendo declararse nulo de nulidad absoluta e insanable.

Entre los últimos puntos que no fueron mencionados hasta aquí voy a referirme a uno, que es que debemos dejar en claro en uno de los artículos de la ley que ante el dictado de una medida de carácter legislativo por parte del Poder Ejecutivo cualquier legislador está legitimado a solicitar el control judicial con fundamento en su derecho a participar de la formación de las normas de rango legal.

El último punto que también estaba considerado en muchísimos de los proyectos que se discutieron en 2006 es el de establecer un sistema de numeración especial para los decretos de necesidad y urgencia.

Extracto de la versión taquigráfica de la reunión de la Comisión de Asuntos Constitucionales del 10 de marzo de 2010.-

2 comentarios:

  1. Philippe,

    estimada diputada,
    yo la voté porque usted me prometio impulsar las siguientes medidas :
    * Reforma agraria
    * Ingreso al ALBA
    * Nacionalizacion de los recursos naturales
    * Nacionalizacion de la banca
    * Retenciones al Suchi

    veo que no cumplio nada de lo que me prometio en su ultima visita a Francia

    Ya harto de tanto travestismo politico, le quiero comunicar que de ahora en mas votaré a otras opciones autenticamente revolucionarias como Hermes Binner o Claudio Lozano,

    Atentamente

    Philippe,

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  2. Mi querido amigo Philippe
    Le juro que me desconcierta su mensaje.
    Está seguro de que le prometí el ingreso al ALBA?
    Saludos desde el otoño porteño!
    Laura

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